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Entrevista a Hadassa Fernández
«Cuento historias para lidiar con lo que me duele.» Hadassa Fernández Entrevistas
Por Humberto Franco Publicado en Entrevistas en 2 noviembre, 2021 0 Comentarios 7 min lectura
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Entrevista a Hadassa Fernández

 

El libro Ahora todo es palabra (Postdata Ediciones, 2021), de Hadassa Fernández continúa en el centro de atención de los lectores y la crítica.

Habiendo desfilado por la Feria del Libro de Valencia y, más recientemente, por la nueva Cafebrería Ad Hoc en Madrid, donde se llevó a cabo su presentación, por fin hemos logrado robarle unos minutos a nuestra estimada Hadassa para hacerle unas preguntas sobre este libro, tan fuerte como breve y, quizás, inclasificable.

Generosa, jovial y con un temple por demás admirable, la autora y también profesora de escritura creativa (¿mencionamos que también es abogada?) habló con nosotros sobre su experiencia como escritora y todo lo que hay detrás de la creación de Ahora todo es palabra.

Sin más, queridos lectores, les dejamos con Hadassa Fernández Fariña y todo lo que amablemente compartió con La Rompedora:

Antes de hablar del libro, nos gustaría conocer mejor a la autora que le dio vida. Cuéntanos, ¿por qué cuentas historias, por qué elegiste escribirlas?


Cuento historias para lidiar con lo que me duele. Escribo siempre desde el yo, soy incapaz de no hacerlo. Admiro a los escritores que saben empaparse de lo que les rodea para crear historias costumbristas y de ficción. Soy incapaz de no trabajar desde una emoción concreta que en un momento dado me ha invadido y arrasado. Escribo para soportar el dolor y conocerme.

Y, ahora sí, entremos de lleno con Ahora todo es palabra. Lo primero que nos llama la atención de tu libro es su estructura. ¿Lo describirías como una novela secuencial?


Lo más interesante de todo es que una vez leída esta pregunta he caído en la cuenta de que sí, es así. He escrito una novela secuencial y no lo sabía. ¡Qué fuerte! Me cuadra perfectamente, pero para nada ha sido mi intención. Ha surgido. Ahora mismo me siento muy rara porque soy profesora de escritura y es cierto que no sabía que había escrito una novela de este tipo. Antes de publicar el libro lloré mucho porque no lo consideraba un libro, lo sentía como un híbrido no encasillable. La separación entre mi obra y yo es tan mínima, que no he podido ver que el resultado encaja en una novela secuencial. ¡Qué gran descubrimiento! ¡Gracias! Y qué pasada, ¿no? Creo que si llego a ponerme con una novela secuencial no me sale así…

Hay quienes escriben a partir de una imagen o una emoción. Hay otros que salen a ver el mundo y reflejan con papel y tinta lo que encuentran. ¿Cómo nació el impulso para escribir tu libro?


Quería escribir sobre mi padre y sobre el maltrato intrafamiliar que viví durante mi infancia. El origen de todo es siempre la emoción y el espacio donde acontece. La atmósfera extraña que me acompañó tenía que convertirla en algo, y así nació mi libro.

Hay una semántica y unos símbolos muy potentes en la historia que nos cuentas: la hija, el padre, las palabras, la lluvia, una esquina en el salón de casa. De estos podemos encontrar temas como el dolor, la transición a la madurez, el miedo, la identidad propia. ¿Cuál dirías tú que es el tema central de esta historia?


El tema central es la violencia. Luego impera el miedo y la necesidad de expresarse, el lenguaje, las palabras que se agarran al cuerpo porque temen salir.

La relación entre el padre y la hija los sume en un conflicto en el que el miedo, el daño y también el cambio parecieran estar presentes en ambos. ¿Dirías que estamos ante una relación entre co-protagonistas? ¿Cómo creaste a estos personajes?


Sin duda son co-protagonistas. Ambos viven una transformación a través del cuerpo y la palabra. Surgieron desde mi experiencia. Me di cuenta de que no podía ser literal, de que si escribía las escenas tal y como fueron el libro sería infumable, por eso el surrealismo es mi género, porque me permite dibujar aquellas sensaciones extrañas e invitar al lector a vivir esa dura experiencia.

La tensión narrativa, ese hilo fino con el que la buena literatura siempre mantiene enganchado al lector. Ahora todo es palabra es un ejemplo excelente sobre cómo hacerlo con una técnica muy depurada. Imágenes, sentidos, silencios. ¿Nos cuentas un poco más sobre la técnica detrás de las costuras?


Es un libro muy intuitivo y que nace desde el inconsciente. No sabría decirte cómo lo he conseguido. Solo me permití jugar con lo onírico, el espacio opresivo, la lluvia como elemento indispensable para transmitir ahogo y el cuerpo que muta como reflejo de transformación. Elementos kafkianos que me invaden desde que leí a Kafka durante mi adolescencia. ¡Qué gozo poder transformar la realidad y qué inspirador es un espacio cerrado!

¿Qué fue lo que más te sirvió en el proceso de corrección?


Tener lectores de confianza y dejar reposar el texto después de escribirlo.

¿Nos puedes contar un poco sobre cómo fue el camino para encontrar a Postdata Ediciones, tus editores en Valencia?


Contactaron conmigo. Fue una de las experiencias más bonitas de mi vida. Todo un sueño, la verdad. Que una editorial (sea grande o pequeña) se interese por tu forma de contar la vida es una pasada. Me vieron por Instagram y me preguntaron si tenía algún manuscrito. Les dije que podría tenerlo y así me puse a escribir. Aunque reconozco que me pasé más tiempo llorando que escribiendo. Tenía mucho miedo porque ya sabía lo que iba a escribir.

Hay quien busca remover, educar, entretener, ¿qué efecto le gustaría provocar en los lectores?


Me gusta leer libros que supongan una experiencia. Esos libros que cuando los lees notas que algo te han movido, cambiado. Lo único que busco es que el lector experimente algo, principalmente opresivo.

¿Hay autores o libros que te hayan nutrido, en particular, antes de escribir Ahora todo es palabra?


Sí, por supuesto. Kafka es mi escritor predilecto. Le siguen Virginia Woolf, Thomas Bernhard y para esta obra obtuve mucha inspiración de Boris Vian.

Estamos ante una obra que nos ha despertado el apetito lector y la pregunta es inevitable: ¿Tienes otro proyecto del que nos puedas adelantarnos un poco?


Sí, estoy trabajando con una novela que tengo que revisar y reescribir. Carcoma. Vuelvo a los espacios cerrados, a los insectos y a la introspección. No es secuencial pero sí surrealista. La pregunta que se plantea es: ¿Qué harías si te quedas encerrado/a en tu habitación durante cuatro días? Ten en cuenta que está vacía.

Por último, estimada Hadassa, si no fueras escritora, ¿qué más te hubiera gustado ser


Psicóloga. Llevo muchos años trabajándome. Aunque es cierto que muchas veces ayudar a los demás a escribir supone abrirte a los procesos de los demás. Me encanta el trabajo de las emociones en la escritura creativa.

 

¡Muchísimas gracias, Hadassa, y enhorabuena por este libro tan valiente!


Gracias a vosotros.

 


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