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Entrevista a Bego Torregrosa
«Me gusta poner el dedo en la llaga, que el lector se cuestione cosas.» Bego Torregrosa Entrevistas
Por Bego Torregrosa Publicado en Entrevistas en 1 marzo, 2022 0 Comentarios 7 min lectura
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Entrevista a Bego Torregrosa

 

Hoy La Rompedora celebra a Bego Torregrosa, graduada de la Primerísima Promoción del Máster de Narrativa. Arquitecta y escritora, Bego se dedica -nunca mejor dicho- a construir historias. Además de su escritura, también dedica su tiempo a dirigir la Escuela de escritura creativa, donde también imparte cursos de relato, autobiografía y novela.

Por sus cuentos, ha recibido reconocimientos como el primer premio en el Concurso de Cuentos Gabriel Aresti del Ayuntamiento de Bilbao, accésit en el Certamen Literario Jose Mª Franco Delgado de Cádiz y accésit del Certamen Arte Joven Latina de Madrid, además de quedar finalista en otros certámenes de relato y microrrelato.

Su trabajo ha sido incluido en varias antologías. Acaba de publicar Mensaje en un jersey de rayas, su primer libro en solitario, bajo el sello de la prestigiosa editorial Adeshoras.

De cara a la presentación de este libro, el próximo sábado 5 de marzo en la célebre Cafebrería ad Hoc, La Rompedora ha entrevistado a Bego para hablar más sobre esta obra. He aquí lo que nos ha contado:

¡Enhorabuena por este libro de relatos, Begoña! Editorial Adeshoras sigue dando muestras de su buen gusto. Primera pregunta obligada: ¿Nos cuentas un poco sobre cómo nació este proyecto con 13 relatos?


Comencé a escribir, como muchos escritores, cuando era niña. Poesías y cuentos. Recuerdo que en el instituto escribí una novela muy extraña que no sé dónde fue a parar. Pero en la Universidad abandoné la escritura por completo. No la retomé hasta muchos años después. Entonces me inscribí en algunos talleres de escritura, y ahí le cogí al gusto al relato, a la técnica del cuento. Llegó un momento que había escrito muchos, había ganado algún concurso y, aunque estaba centrada en la novela, tenía material más que suficiente para un libro. Y entonces surgió la idea de hacer una selección, de sacar a la luz aquellos con los que estaba más satisfecha.

Matrimonios devorados por la rutina, empleados de banca con alcoholismo, jóvenes con fobias a entablar relaciones, ¿cuál dirías tú que son los temas centrales de Mensaje en un jersey de rayas?


Me gusta el tema social: violencia doméstica, memoria histórica, rupturas y pérdidas… Mis personajes viven en mundos realistas y se mueven dentro de escenarios cotidianos. Podrían ser personas como tú, como tu mejor amigo o tu vecino. Siempre digo que no es necesario inventar historias fantásticas para que resulten atractivas para el lector. Como suele decirse, la realidad supera la ficción. Mi estilo también es muy sencillo. Me encanta usar, sobre todo, símbolos, que a veces permiten muchas interpretaciones, pero empleando un vocabulario muy común. Busco la originalidad en el tratamiento del tema.

¿Qué ha sido lo mejor y lo más duro al escribir este libro?


Lo más duro fue el trabajo de revisión, corrección y selección de los textos. Cuando se supone que están terminados, pero una perfeccionista como yo no deja de ver más y más cosas que se pueden mejorar. No sé si mi árbol genealógico debe tener alguna rama en común con Flaubert. Cambio una coma de sitio, añado una palabra que falta… El ritmo de la prosa me obsesiona. Al hacer la selección lo mismo: quitaba dos relatos, añadía uno. Al final, afortunadamente, hubo un momento que el proceso terminó. Había trece relatos, esos y no otros, y ese era el número.

Lo mejor siempre es recibir los comentarios y felicitaciones de los lectores.

¿Qué fue lo que más te sirvió en el proceso de corrección?


Para el proceso de corrección dejé pasar un tiempo más largo sin trabajarlos para poder darles el último vistazo. Eso me permitió verlos más como lectora que como escritora exigente.

Ahora que eres una graduada del Máster de Narrativa en Escuela de Escritores, y de la Primera Promoción, ni más ni menos, ¿cómo describirías tu experiencia en este programa de escritura creativa?


El programa del Máster de Narrativa de la Escuela de escritores es muy completo. Te permite acercarte a la escritura creativa desde muchos ángulos. Como arquitecta, el aprendizaje de la técnica para mí es muy importante. No es una limitación, sino un recurso. El máster te proporciona un gran avance en este sentido en poco tiempo.

Además, en mi promoción, los compañeros se consolidaron como un grupo de apoyo muy fuerte, que aún hoy día es un gran pilar en este camino solitario de la escritura.

¿Nos puedes contar un poco sobre cómo fue el camino hasta la publicación bajo el sello de Adeshoras?


Conocí la editorial porque había publicado la novela En la noche de los cuerpos, de Esther Ginés, compañera del master de mi promoción, que me habló muy bien de Susana. Vi que también publicaba relatos y, años después, me atreví a enviar un manuscrito.

Hay quien busca remover, educar, entretener, ¿qué efecto te gustaría provocar en los lectores con estos relatos?


Remover, sin duda. Me gusta poner el dedo en la llaga, que el lector se cuestione cosas. En la realidad no mataría ni una mosca, pero en la ficción me gusta dar bofetadas de realidad a través de mis historias.

¿Hay autores o libros que te hayan nutrido, en particular, antes de escribir Mensaje en un jersey de rayas?


En el cuento, mis preferidos son Cortázar y Carver, en esto no soy nada original. Pero nadie escribe como Stefan Zweig, sus novelas cortas son para mí el ideal, mi meta inalcanzable.

¿Te veremos por Madrid próximamente? ¿Alguna fecha o lugar en la mira para la presentación de tu libro de relatos?


Lo acabo de presentar en Alicante en febrero, y el sábado 5 de marzo a las 12 horas estaré en Madrid en la Cafebrería ad Hoc.

¿Tienes otro proyecto del que nos puedas adelantar un poco? ¿Te quedas con el relato o te gustaría probar con una novela?


Sí, tengo una novela en marcha. No me gusta adelantar proyectos en curso, pero puedo hablar del protagonista, un abogado que tiene que interponer una demanda por un caso de acoso laboral. “Nada es lo que parece”, podría ser el tagline.

Si no fueras escritora, ¿qué más te hubiera gustado ser?


No puedo vivir sin el arte. Soy una arquitecta que escribe. Si no hubiese podido estudiar Arquitectura, quizá me hubiese decantado por el interiorismo. Pero me hubiese gustado mucho estudiar Bellas Artes. Decía Herman Hess: «…necesito dar un rodeo y pasar por el arte, necesito el placer solitario y elaborado del artista para poder estar a gusto con la vida, incluso para poder soportarla». Una frase con la que, en cierto modo, me identifico.

¡Muchas gracias, Bego!


Gracias a ustedes.

 


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